El trágico fallecimiento de Candelaria Díaz, vecina de Titerroy que perdió a su hijo en el derrumbe de una vivienda en 2009, ha vuelto a evidenciar una dura realidad: los afectados de este barrio siguen esperando justicia, reparación y el derecho a volver a los hogares que tuvieron que abandonar bajo promesas de reconstrucción que nunca se cumplieron.
La Asociación de Vecinos de Titerroy ha denunciado que, a 16 años del suceso, ni el Ayuntamiento de Arrecife ni el Gobierno de Canarias han asumido su responsabilidad, dejando a decenas de familias en el abandono.
El colectivo vecinal critica que, a pesar de los convenios firmados en 2011 y 2015, los fondos recibidos y las promesas de reconstrucción, nada se ha ejecutado. Para la Asociación, la muerte de Candelaria Díaz simboliza la de otros vecinos que han partido sin ver su derecho a una vivienda digna cumplido.
Acusan a las instituciones de un desprecio absoluto por someter a los vecinos a desalojos, trámites interminables y engaños durante más de una década.
La Asociación también se pregunta por qué algunas de las viviendas afectadas sí han sido rehabilitadas y vendidas a terceros, con licencias del propio Ayuntamiento, mientras los vecinos originales siguen sin soluciones. DEP Candelaria Díaz.


