La diputada de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC), Esther González, justificó ayer el voto en contra del grupo nacionalista progresista al dictamen del proyecto de ley de la vivienda vacacional impulsado por el Ejecutivo presidido por Fernando Clavijo, al considerar que “no regula ni protege a Canarias, la entrega a los intereses turísticos”.
González argumentó que la nueva norma castiga al pequeño propietario y deja a miles de familias canarias en un limbo jurídico, generando inseguridad entre quienes dependen de esta actividad como complemento de sus ingresos.
La parlamentaria de NC-BC calificó la tramitación en la Cámara como un “rodillo político sin precedentes”, criticando la actuación conjunta de Coalición Canaria (CC), el Partido Popular (PP), la Agrupación Socialista Gomera (ASG) y la Agrupación Herreña Independiente (AHI). Denunció además lo que definió como un “burdo intento” de los grupos del Gobierno de “manipular el procedimiento parlamentario en comisión para maquillar su falta de diálogo y consenso”, sin ofrecer explicaciones al rechazo de todas las enmiendas presentadas por NC-BC y por la mayoría de la oposición.
Esther González concluyó advirtiendo que la ley nacerá sin consenso, sin rigor y sin alma, al no haber contado con la participación ni de los agentes sociales ni de los representantes vecinales durante su tramitación.


