Los progenitores manifiestan su descontento ante el cambio de los técnicos y auxiliares de educación infantil a mitad de curso, generando de esta manera cierta desconfianza en los pequeños
La incertidumbre se ha instalado en el CEO Argana y en otros centros educativos de Canarias ante la inminente finalización, el próximo 31 de diciembre, de los contratos de técnicos y auxiliares de Educación Infantil que atienden a menores de dos años. Las familias aseguran sentirse “desamparadas” y temen que, tras las vacaciones de Navidad, los alumnos regresen a las aulas sin el personal que consideran esencial para su desarrollo y adaptación.
Cristina, madre de un alumno del centro y portavoz del colectivo de familias afectadas, trasladó su preocupación en declaraciones a Radio Faycán: “Nuestros niños ya están adaptados a ellas. Ellas están adaptadas a nuestros niños, los conocen, los tratan bien, les tienen cariño y no queremos que pongan a otras personas”.
Cinco años de contratos sujetos a fondos europeos
El conflicto se origina porque estos profesionales fueron contratados hace cinco años con financiación de la Unión Europea. Tal y como confirmaron a Radio Faycán desde la Dirección Insular de Educación, el programa europeo concluye el 31 de diciembre y la normativa vigente –en concreto, el Real Decreto 32/2021– impide prorrogar los contratos o renovar a las mismas personas sin un procedimiento abierto de listas.
“No se pueden manipular contrataciones para satisfacer que una persona permanezca en un mismo centro; sería ilegal”, trasladó Carmen Pellón, directora insular de Educación, a la emisora. Aseguró además que lo “importante es que la atención a los menores está garantizada y las personas que ocupen esos puestos, sean las mismas o no, serán profesionales perfectamente capaces y formados”.
Las familias no confían en el recambio inmediato
A pesar del mensaje, las familias no se fían. “No tenemos constancia de que existan listas para cubrir esos puestos; se tienen que crear de cero”, afirmó Cristina, quien además es técnico de Educación Infantil y asegura que ella misma ha intentado buscar listas para inscribirse y no le ha sido posible.
El temor principal es que los niños regresen en enero sin apoyo educativo: “Tememos que nuestros niños lleguen y no encuentren a nadie. Que la tutora esté sola con ellos”.
Las familias insisten en que no se oponen a la legalidad del proceso, pero exigen una alternativa que evite cambios bruscos para los menores: “Que empiecen ahora personas nuevas, que los vayan conociendo desde ya, para que no se encuentren en enero con desconocidas”.
Un problema que afecta a toda Canarias
La situación no se limita al CEO Argana: los contratos sujetos al mismo programa europeo se aplican en centros de toda Canarias, por lo que la preocupación se extiende por el archipiélago. La comunidad educativa permanece a la espera de que la Consejería detalle el procedimiento y los tiempos para cubrir las vacantes desde enero, mientras las familias reclaman certidumbre a pocas semanas de que finalice el año.


