Colectivos participantes y comerciantes coinciden en señalar una falta de planificación, seguridad y apoyo logístico por parte del Ayuntamiento, con especial preocupación por la presencia de menores y las condiciones en las que se desarrollaron los actos
Las críticas a la organización del Carnaval de Arrecife continúan sumando voces. A las denuncias realizadas en días anteriores por los ventorrilleros, obligados a montar sus puestos de madrugada y sin servicios básicos, se une ahora un duro comunicado firmado por varias murgas participantes en el concurso infantil celebrado recientemente, en el que se exponen numerosas deficiencias que califican de “graves y negligentes”.
En el escrito que se encuentra a continuación, dirigido al Área de Festejos del Ayuntamiento de Arrecife, las murgas manifiestan su “profunda indignación” por el desarrollo del evento, que consideran una falta de respeto tanto hacia los colectivos participantes como hacia las familias asistentes y, especialmente, hacia los menores.
Entre las quejas: aseos en mal estado, recortes de tiempo inesperado…
Entre las irregularidades denunciadas se encuentran baños en condiciones higiénico-sanitarias lamentables y sin suministro de agua, la ausencia total de puntos de recogida de residuos, así como la presencia de maquinaria pesada en la zona de camerinos sin medidas de seguridad, mientras niños y niñas transitaban por el lugar.
Las murgas también denuncian pruebas de sonido tardías y deficientes, que obligaron a recortar el tiempo de actuación, menospreciando meses de trabajo y preparación. A ello se suma el retraso considerable en la llegada de la comida destinada a los participantes, con impacto directo en los menores, y el incumplimiento de la petición expresa de menús adaptados para niños celíacos, dejando a estos sin una alternativa alimentaria segura.
El comunicado señala además que padres y familiares se vieron obligados a mover y recolocar el escenario, al no ajustarse las medidas instaladas a las especificaciones necesarias, asumiendo riesgos que no les correspondían. También denuncian el uso de material eléctrico propiedad de los propios colectivos y familias ante la falta de instalaciones adecuadas, así como actitudes de desprecio por parte de algunos operarios.
Sin responsables, ni supervisión
Especialmente grave consideran la ausencia total de responsables políticos o técnicos del Área de Festejos durante el desarrollo del evento, dejando el acto sin supervisión ni capacidad de respuesta ante los problemas que se estaban produciendo.
Estas quejas se suman a las ya expresadas por los ventorrilleros del Carnaval, que días atrás denunciaron una organización “injusta y perjudicial”, al verse obligados a montar los puestos durante la madrugada, recibir las casetas a última hora y carecer de agua y suministro eléctrico incluso de madrugada, generando una situación de caos generalizado en el inicio de las fiestas.
Tanto murgas como ventorrilleros coinciden en señalar una falta de planificación, control y responsabilidad institucional, exigiendo explicaciones claras, la depuración de responsabilidades y la adopción inmediata de medidas correctoras para evitar que se repitan situaciones similares en futuros eventos.
El comunicado concluye advirtiendo de que no se trata de una queja puntual, sino de una llamada de atención firme ante una gestión que consideran inaceptable, a la espera de una respuesta formal y por escrito por parte del Ayuntamiento.



