El diputado de NC-bc reclama transparencia y un debate abierto sobre la sanidad en Lanzarote, advirtiendo que los intereses partidistas no pueden patrimonializar un símbolo de toda la isla
El diputado de Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-bc) y presidente insular de la formación, Yoné Caraballo, ha instado al presidente del Cabildo de Lanzarote y La Graciosa, Oswaldo Betancort, a que “no se esconda detrás de Pedro San Ginés” para evitar dar explicaciones sobre el futuro del Hospital Insular.
Caraballo recuerda que fue el primero en retar públicamente a Betancort a mantener un debate abierto y transparente sobre el modelo de cuidados que necesita Lanzarote. Este reto se produjo durante el debate parlamentario de una Proposición No de Ley (PNL) defendida por el propio diputado de NC-bc, cuyo objetivo era blindar el Hospital Insular ante cualquier intento de desmantelamiento o pérdida de servicios, y que fue rechazada por Coalición Canaria y Partido Popular.
Durante ese debate, en el que se abordaba una cuestión clave para el presente y el futuro de la atención sociosanitaria en la isla, Betancort —que además de presidente del Cabildo es también diputado— no intervino. Para Caraballo, esta ausencia no es casual:
“O bien el máximo responsable de la política insular está intentando no dar explicaciones en un asunto sensible para el futuro sociosanitario de Lanzarote, o bien está siendo invisibilizado por su jefe de partido, Pedro San Ginés”.
En este sentido, Yoné Caraballo afirma no entender que sea Pedro San Ginés quien esté solicitando un debate con los parlamentarios, cuando ya no ostenta dicha condición tras su paso al Senado.
“Los que tenemos que debatir y exponer nuestras propuestas somos quienes nos quedamos aquí, defendiendo los intereses de los lanzaroteños y lanzaroteñas, y quienes tienen en sus manos la gestión de la sanidad y los cuidados”, subraya el diputado.
Caraballo insiste en que el debate sobre el modelo de cuidados y el futuro del Hospital Insular debe darse de cara a la ciudadanía, con transparencia y responsabilidad política, y con la participación de quienes cuentan con representación parlamentaria y competencias de gestión en la isla, evitando que los partidos políticos “patrimonialicen un símbolo que es de todo el pueblo de Lanzarote”.


