El Partido Popular reclama en el Senado de España un servicio descentralizado de Sanidad Exterior
El Partido Popular de Lanzarote ha logrado trasladar al Senado la reivindicación para que el servicio de vacunación internacional de Sanidad Exterior se preste también en las islas no capitalinas, con el objetivo de poner fin a la desigualdad sanitaria que sufren sus residentes.
La senadora canaria del Partido Popular, Rosa Viera Fernández, ha registrado una moción en el Senado en la que se insta al Gobierno de España a garantizar el acceso a la vacunación internacional en todas las islas del archipiélago, atendiendo así la iniciativa promovida por el PP de Lanzarote.
Desde el Partido Popular insular recuerdan que ya denunciaron públicamente el agravio que padecen los ciudadanos de Lanzarote y del resto de islas no capitalinas, que se ven obligados a desplazarse a Gran Canaria o Tenerife para recibir este servicio sanitario, con la consiguiente pérdida de jornadas laborales y el sobrecoste económico que ello conlleva.
La formación subraya que la sanidad pública no puede depender del lugar de residencia y que resulta inadmisible que, en un territorio fragmentado como Canarias, el servicio de Sanidad Exterior no se haya adaptado a la realidad insular, generando un perjuicio añadido a la ciudadanía.
La moción presentada plantea, entre otras medidas, el diseño de un plan de prestación descentralizada del servicio, que contemple desplazamientos periódicos de personal sanitario, unidades móviles o acuerdos con la Atención Primaria, evitando así desplazamientos innecesarios y garantizando la igualdad de acceso.
Para el Partido Popular de Lanzarote, esta iniciativa demuestra que la defensa firme de los intereses de la isla tiene recorrido en las instituciones estatales, y asegura que continuará trabajando para que el Gobierno central atienda esta demanda y dote a las islas no capitalinas de los recursos necesarios.
El PP insiste en que no se trata de privilegios, sino de justicia e igualdad, especialmente en territorios como Lanzarote y La Graciosa, que ya soportan las dificultades derivadas de la doble y triple insularidad.


