La plantilla de Tir Zonzamas señala la existencia de despidos desproporcionados y advierte con movilizaciones y huelga si la empresa no se sienta a negociar de inmediato
El clima laboral en el Complejo Ambiental de Zonzamas ha llegado a un punto crítico. Los empleados de la empresa concesionaria Tir Zonzamas han decidido hacer público su malestar tras una asamblea celebrada el pasado viernes 6 de marzo, en la que acordaron denunciar lo que consideran una gestión arbitraria y una presión laboral insostenible.
Discriminación en las sanciones y un despido “injusto”
Uno de los puntos de mayor fricción radica en la política disciplinaria de la dirección. Según ha detallado Cristian Serrano, representante de los trabajadores, se están produciendo “situaciones de trato discriminatorio en la aplicación de sanciones que afectan directamente al clima de trabajo”.
El detonante ha sido un despido ocurrido recientemente. La representación sindical manifiesta que se han aplicado castigos desiguales por hechos de igual índole: mientras a un trabajador se le sancionó con una semana de empleo y sueldo, a otro compañero se le aplicó un despido directo por la misma falta. Los trabajadores califican esta medida de “desproporcionada y discriminatoria”.
Plantilla bajo presión y falta de personal
A la problemática disciplinaria se suma una sobrecarga de trabajo creciente que, según denuncian, afecta ya al funcionamiento normal del servicio. La plantilla asegura estar trabajando bajo una “presión constante” debido al aumento de las tareas y a un número inusual de bajas laborales y excedencias motivadas por este estrés.
Desde la Representación Legal de los Trabajadores (RLPT) critican que el área de Recursos Humanos esté promoviendo cambios sustanciales en las condiciones de trabajo de forma unilateral. Denuncian que estas modificaciones se realizan sin la correspondiente negociación con los representantes, lo que consideran una vulneración de los procedimientos de diálogo laboral establecidos.
El diálogo como prioridad, la huelga como último recurso
A pesar de la gravedad de las acusaciones, el colectivo insiste en que su objetivo no es generar conflicto, sino buscar soluciones. “Lo que simplemente pedimos es respeto, diálogo y condiciones laborales justas para poder hacer bien nuestro trabajo”, subraya Serrano.
Sin embargo, la advertencia es clara: si la empresa no reconduce la situación y abre un proceso de diálogo real para abordar estas problemáticas, los trabajadores iniciarán movilizaciones. Entre las medidas de presión sobre la mesa no se descarta la convocatoria de huelga, una decisión que la plantilla valorará en función de si se producen avances o no en los próximos días.


