La restricción afecta a la LZ-10 y se acompaña de un proyecto integral para mejorar uno de los tramos más peligrosos de la red viaria insular
El Cabildo de Lanzarote ha decidido prohibir la circulación de tráfico pesado en las conocidas curvas de Malpaso, en la carretera LZ-10 a su paso por el municipio de Haría, una medida adoptada por motivos de seguridad ante el riesgo existente en este tramo.
La decisión llega en paralelo a la adjudicación de la redacción del proyecto técnico para la mejora integral de la vía, con el objetivo de incrementar la seguridad vial, corregir deficiencias estructurales y optimizar la circulación en uno de los puntos más sensibles de la red insular.
El consejero de Obras Públicas, Jacobo Medina, ha mantenido recientemente una reunión con el alcalde de Haría, Alfredo Villalba; la presidenta de ASTRATUR, Esther Cabrera; y el presidente de la cooperativa Lanzatransport, Artemio Callero, con el fin de analizar la problemática histórica que presenta esta carretera y coordinar soluciones.
El contrato para la redacción del proyecto ha sido adjudicado a la empresa Proyectos y Servicios Canarios de Ingeniería y Consultoría, S.L., por un importe de 49.827,56 euros (IGIC incluido), con un plazo de ejecución de cuatro meses, durante los cuales se definirán las soluciones técnicas necesarias para la mejora del trazado y la estabilización del entorno.
Jacobo Medina destacó que “la adjudicación de este proyecto marca un antes y un después en la gestión de una vía estratégica para la isla”, asegurando que se trata de una respuesta “seria, planificada y definitiva” a un problema que afecta desde hace años a la seguridad y la movilidad en el norte de Lanzarote.
El consejero insistió en que no se trata de una actuación puntual, sino de una intervención integral que permitirá mejorar el trazado, estabilizar los taludes y reforzar la seguridad en todo el tramo de Malpaso. Asimismo, subrayó que la restricción al tráfico pesado responde exclusivamente a criterios técnicos, señalando que existe un riesgo real por desprendimientos y por el deterioro de la calzada.
También puso en valor el trabajo conjunto realizado, indicando que este avance ha sido posible gracias al diálogo entre el Cabildo, el Ayuntamiento de Haría, el sector del transporte y los turoperadores, y aseguró que se seguirá trabajando de forma coordinada para garantizar alternativas viables durante el desarrollo del proyecto.
Por su parte, el alcalde de Haría, Alfredo Villalba, destacó la importancia de la colaboración institucional para dar respuesta a una demanda histórica del municipio. “Es fundamental que las obras se ejecuten con la mayor rapidez posible, siempre garantizando la seguridad y la actividad económica de la zona”, señaló.
La presidenta de ASTRATUR, Esther Cabrera, valoró la medida como “un avance importante que demuestra que el diálogo da resultados”, mientras que el presidente de Lanzatransport, Artemio Callero, subrayó que los transportistas llevan años alertando de la peligrosidad de este tramo, calificando la decisión como un punto de inflexión en seguridad vial.
Esta actuación se enmarca en un acuerdo alcanzado entre administraciones, sector del transporte y operadores turísticos, tras varias reuniones de trabajo en las que se ha buscado una solución consensuada a una problemática histórica.
En paralelo, y atendiendo a criterios técnicos, entra en vigor la prohibición de circulación para vehículos pesados de más de 5,5 toneladas y gran longitud en el tramo comprendido entre Tahíche y Haría, con el objetivo de minimizar riesgos ante la inestabilidad de los taludes, los desprendimientos registrados y las fisuras detectadas en la calzada.
Desde el Cabildo se insiste en que esta actuación es clave para garantizar la conectividad con el norte de Lanzarote, mejorar la circulación y avanzar hacia una red viaria más segura, moderna y adaptada a las necesidades actuales de la isla.


