La Institución insular defiende la trayectoria de la entidad y recalca que sus servicios están sometidos a control y supervisión continua
El Cabildo de Lanzarote ha trasladado su respaldo a la entidad Adislan tras las recientes informaciones públicas que cuestionan su labor, advirtiendo de que se está generando un escenario de alarma social que afecta directamente a las personas usuarias y a sus familias.
La asociación, con más de 50 años de trayectoria en la atención a personas con discapacidad en Lanzarote, desarrolla su actividad bajo mecanismos de control y supervisión de las administraciones competentes, según ha recordado la Institución insular.
En este contexto, el Cabildo considera que las manifestaciones difundidas en los últimos días responden a una estrategia que busca erosionar la gestión pública en materia social, utilizando a una entidad consolidada en Lanzarote y La Graciosa, lo que genera un perjuicio directo a trabajadores, usuarios y entorno familiar.
El presidente del Cabildo de Lanzarote, Oswaldo Betancort, señala que “no se puede jugar con la tranquilidad de las familias ni con el trabajo de profesionales que llevan décadas atendiendo a personas con discapacidad. Lanzarote cuenta con un sistema de cuidados que funciona, que está supervisado y que se evalúa de forma continua”.
Por su parte, el consejero de Bienestar Social e Inclusión, Marci Acuña, recuerda que “el Cabildo cumple de forma rigurosa con la supervisión de todos los contratos vinculados a los servicios de atención social”, a través de una unidad específica que evalúa de manera continuada la calidad de los espacios de cuidados.
Asimismo, añade que “las políticas sociales que se están desarrollando en la isla están basadas en hechos verificables, en contratos auditados y en servicios que se prestan bajo control público”, subrayando que generar dudas sin base tiene consecuencias directas sobre las personas usuarias.
Acuña explica que esta supervisión es permanente y permite detectar, corregir y mejorar cualquier aspecto del servicio, y que en el caso de Adislan existe un seguimiento técnico constante que garantiza el cumplimiento de la normativa y la calidad asistencial.
Además, recuerda que la comunidad autónoma competente realiza inspecciones periódicas a centros y servicios, que se suman a los controles del Área de Bienestar Social a través de la unidad de seguimiento de plazas públicas.
Finalmente, el Cabildo insiste en que la difusión de informaciones no contrastadas afecta a la confianza de las familias y a la reputación de los profesionales que prestan este servicio esencial.


