El Ayuntamiento presenta recurso ante la Audiencia Provincial y mantiene abierta la vía del diálogo en el conflicto con la familia Acuña
El Ayuntamiento de Yaiza ha activado la vía civil para defender la titularidad de una parcela del recinto ferial de Uga, en el marco del conflicto judicial que mantiene con la familia Acuña Borges.
El alcalde, Óscar Noda, mantuvo un encuentro con vecinos y vecinas en la Casa del Camello junto a los servicios jurídicos municipales, donde repasó la cronología del litigio iniciado en 1991 y explicó la situación actual del procedimiento.
Actualmente, el Consistorio ha presentado un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Las Palmas contra la sentencia de primera instancia del juzgado de Arrecife, solicitando que se reconozca al Ayuntamiento como legítimo propietario de una superficie de 1.245 metros cuadrados, además de exigir la retirada del muro construido por la parte demandada.
De forma subsidiaria, el Ayuntamiento reclama la devolución de los 445 metros cuadrados ocupados y el cese del uso de la parcela en beneficio privado, así como la retirada inmediata del vallado.
Óscar Noda señaló que “la familia Acuña pretende quedarse con terrenos que son de los vecinos y vecinas de Uga”, reiterando que el gobierno municipal mantiene su disposición al diálogo, aunque asegura no haber obtenido respuesta por parte de la familia.
El alcalde también explicó que ha intentado establecer contacto directo y a través de los abogados, sin éxito, recibiendo como respuesta que el conflicto debe resolverse exclusivamente por la vía judicial.
Durante la reunión, el regidor defendió la actuación del Ayuntamiento y afirmó que “es falso que no hayamos defendido al pueblo y es falso que hayamos cerrado la puerta del diálogo. Los documentos no mienten”, mostrando documentación sobre las actuaciones judiciales desde 2018.
El conflicto tiene su origen en un acuerdo alcanzado en 1991 que permitió el uso del terreno para las fiestas, derivando posteriormente en una permuta de parcelas. Tras varios desacuerdos, en 2020 se levantó un primer muro perimetral, cuya legalidad fue cuestionada por el Ayuntamiento en los tribunales.
En 2026, el Consistorio denegó la licencia para un segundo muro, aunque finalmente la Justicia obligó a concederla, quedando ahora pendiente la resolución del recurso presentado.
A pesar del proceso judicial en curso, el Ayuntamiento ha confirmado que el recinto ferial seguirá acogiendo actividades como la Muestra de Ganado, las Fiestas de San Isidro y la Wine Run, adaptando los espacios para garantizar su uso público.


