La portavoz del grupo socialista reprocha al consejero de Bienestar Social su gestión del caso Amavir Tías y sostiene que “le ha fallado a las personas a las que tenía que cuidar y proteger”, tras citar varias actas de supervisión e inspección sobre las deficiencias detectadas en la residencia
La situación de la residencia de mayores Amavir Tías volvió al debate político en el pleno celebrado durante la mañana de este jueves en el Cabildo de Lanzarote. Tras conocerse distintas quejas y la preocupación de los familiares relacionadas con la atención prestada a las personas mayores, el consejero de Bienestar Social, Marci Acuña, solicitó comparecer en la sesión plenaria para defender la actuación de la institución ante las deficiencias detectadas en el centro sociosanitario, mientras que la oposición centró sus críticas en la respuesta del Cabildo, al considerar que faltaron rapidez, transparencia y contundencia ante una situación que afecta a usuarios vulnerables.
Óscar Noda pide explicaciones y denuncia que la comparecencia del consejero llega tarde
El alcalde de Yaiza y representante del grupo mixto, Óscar Noda, reprochó a Marci Acuña que la comparecencia llegara tarde y sostuvo que el consejero había ido “a rebufo” del problema. El edil reclamó explicaciones sobre qué medidas se van a adoptar para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse y planteó la necesidad de aclarar si habrá cambios en el contrato, sanciones a la empresa o depuración de responsabilidades políticas y técnicas.
Noda también defendió la creación de una comisión de investigación o seguimiento en la que puedan participar familias, trabajadores, sindicatos, la empresa y los grupos políticos. A su juicio, ese foro permitiría abordar lo ocurrido “sin tapujos” y ofrecer respuestas a las familias afectadas.
El PSOE señaló una larga lista de deficiencias…
La intervención más dura llegó por parte de la portavoz del PSOE en el Cabildo de Lanzarote, Ariagona González, quien acusó al consejero de haber tardado 85 días en comparecer desde la denuncia pública realizada por el PSOE. La consejera socialista afirmó que las actas reflejan una situación grave y citó deficiencias como falta de personal, problemas en la medicación, carencias en lavandería y comida, falta de limpieza, colchones y almohadas en mal estado, cepillos de dientes deteriorados e incluso con moho, suciedad en habitaciones y mobiliario, y posibles restos de heces en colchonetas.
González también hizo referencia a consecuencias asistenciales vinculadas a la falta de personal y supervisión, como caídas recurrentes, úlceras por presión, infecciones urinarias, errores en la administración de medicación, sentimientos de soledad en los residentes y baja calidad en los cuidados por la sobrecarga del personal. En ese contexto, consideró insuficiente hablar solo de “malestar y deficiencias” y pidió directamente la dimisión de Marci Acuña por lo que calificó como una gestión intolerable.
… mientras que Marci Acuña manifestó que «el Cabildo no miró para otro lado»
Frente a estas críticas, Marci Acuña defendió que el Cabildo no miró para otro lado y aseguró que la Consejería actuó desde que tuvo conocimiento de los hechos. El consejero explicó que se pusieron en conocimiento de la Guardia Civil unas supuestas grabaciones realizadas en el interior del centro, que se solicitó una inspección al Gobierno de Canarias y que también se informó a Fiscalía.
Acuña reconoció la existencia de deficiencias, pero sostuvo que se han adoptado medidas correctoras. Entre ellas citó la apertura de un expediente informativo, el refuerzo de las visitas de supervisión, reuniones con la empresa, entrevistas con trabajadores y familias, contratación de personal, limpieza de choque, reposición de lencería, apertura de expedientes disciplinarios y la puesta en marcha de un plan de acción exigido a la empresa.
El consejero también vinculó parte del problema al desfase del contrato, vigente desde 2007, al señalar que el nivel de dependencia actual de muchos usuarios es superior al contemplado inicialmente. Según defendió, la realidad asistencial del centro ha cambiado y requiere una actualización para responder a las necesidades actuales de los residentes.
Acuña insistió en que seguirá existiendo supervisión intensiva sobre Amavir Tías y afirmó que las medidas adoptadas están permitiendo corregir progresivamente las deficiencias detectadas. Además, invitó a los grupos políticos a visitar el centro y a trabajar conjuntamente para mejorar la atención a las personas mayores.
El debate dejó patente la distancia entre la oposición, que reclama responsabilidades y más garantías para las familias, y el Gobierno insular, que defiende que ha actuado ante las irregularidades y que mantiene abierto el seguimiento sobre la residencia.


