El Cabildo de Lanzarote ha iniciado oficialmente la retirada progresiva de la marca Canal Gestión Lanzarote, tras la rescisión del contrato, en un proceso que abre una nueva etapa en el ciclo integral del agua en la isla. El consejero de Aguas, Domingo Cejas, aseguró que los trabajadores cuentan con todas las “garantías laborales garantizadas”
Canal Gestión Lanzarote ya es historia y el Consorcio del Agua ha comenzado a dar los primeros pasos para visualizar esta nueva etapa. A primera hora de este viernes, el presidente del organismo asambleario, Oswaldo Betancort, y el consejero de Aguas del Cabildo de Lanzarote, Domingo Cejas, procedieron a retirar los carteles con la nomenclatura de la filial de Canal de Isabel II en la Central Díaz Rijo, en un gesto simbólico que marca el inicio de un nuevo capítulo en el ciclo integral del agua de la isla.
Previamente, tanto el presidente como el consejero de la Primera Corporación mantuvieron una reunión con la asamblea de trabajadores, antiguos empleados de la empresa madrileña, con el objetivo de informar y resolver posibles dudas sobre su situación laboral. En este sentido, Cejas confirmó que cuentan con todas las “garantías laborales aseguradas”.
Por otro lado, el consejero se mostró satisfecho ante “la convicción y el compromiso” de los propios trabajadores de cara a esta nueva etapa vinculada a la gestión del ciclo integral del agua.
Al referirse a cómo han transcurrido los últimos días, marcados por la rescisión del contrato y todo lo que ello conlleva, Cejas destacó que se han desarrollado con “normalidad”, subrayando nuevamente el buen hacer de los empleados del ahora Consorcio del Agua.
El consejero también advirtió de que, en los próximos días y de forma paulatina, el logotipo de Canal Gestión Lanzarote irá desapareciendo de distintos soportes, como los uniformes de los operarios, los vehículos de empresa o las facturas.
De esta manera, la desaparición progresiva de la marca Canal Gestión Lanzarote pone fin a más de una década de gestión y abre un nuevo capítulo para el agua en la isla. Se trata de un cambio que el Cabildo afronta con el compromiso de garantizar la continuidad del servicio, en un asunto que seguirá siendo observado con atención por una ciudadanía que espera soluciones definitivas a uno de los temas más sensibles para el futuro de Lanzarote.


