Una treintena de colectivos y cerca de mil ciudadanos critican las nuevas instrucciones de la Consejería dirigida por Poli Suárez y piden garantías para las actividades sobre igualdad y no discriminación
Polémica en las aulas canarias. Según información de la Agencia EFE, una treintena de colectivos sociales y cerca de mil ciudadanos han alzado la voz contra la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, dirigida por Poli Suárez.
La acusación que lanzan es contundente: denuncian que el Ejecutivo autonómico ha abierto la puerta a la censura ideológica en la enseñanza pública.
El foco del conflicto se encuentra en las nuevas instrucciones enviadas a los centros escolares, concretamente en el punto 3.4, que prohíbe autorizar charlas, conferencias o eventos organizados por grupos cuya opción ideológica «no sea neutral».
Críticas al punto 3.4 de las instrucciones
Para los firmantes del manifiesto crítico, la redacción de este apartado resulta imprecisa y peligrosa.
Colectivos como la Plataforma Feminista 8M de Tenerife, el sindicato de enseñanza STEC, asociaciones estudiantiles y entidades del colectivo, como la Federación Estatal LGTBI+, advierten de que esta medida podría funcionar, en la práctica, como un «pin parental encubierto».
El temor de estas asociaciones es que la apelación a la «neutralidad» pueda utilizarse como coartada para vetar actividades complementarias relacionadas con la igualdad, la diversidad y la defensa de los derechos de las personas vulnerables.
Petición de aclaración a la Consejería
Ante esta situación, el millar de firmantes lanza una exigencia directa a la Consejería de Educación.
Piden una aclaración expresa y reclaman que se ponga por escrito que ninguna actividad vinculada al derecho fundamental a la igualdad y a la no discriminación podrá ser objeto de censura previa.
El manifiesto concluye con una advertencia firme: la educación en Canarias no puede quedar secuestrada ni supeditada a la censura por culpa de unas instrucciones redactadas de forma ambigua.


