La medida se adopta por los problemas de abastecimiento de agua en Lanzarote, aunque se mantendrá el funcionamiento de los lavapiés por su menor consumo
El Ayuntamiento de Tías ha comunicado que, debido a las restricciones en el abastecimiento de agua en Lanzarote, se ve obligado a cortar el agua de las duchas en las playas del municipio a partir de esta semana.
La medida afectará a todas las playas del municipio, desde Playa Chica hasta Matagorda, pasando por las calas de La Peñita, Barranquillo y Pocillos.
El Consistorio mantendrá en funcionamiento los lavapiés, al tratarse de elementos de menor consumo que las duchas.
El litoral del municipio de Tías, desde la cabecera del Aeropuerto de Lanzarote hasta la zona de La Tiñosa, cuenta con una treintena de duchas en sus playas.
El Ayuntamiento ha intervenido para cortar parte de su funcionamiento ante una situación hídrica que considera “insostenible” en Lanzarote.
El alcalde de Tías, José Juan Cruz, explicó que el municipio es el primer destino turístico de Lanzarote y que el Ayuntamiento trabaja para prestar servicios al sector turístico, pero defendió la necesidad de adoptar medidas ante la actual situación del suministro.
“Somos el primer destino turístico de Lanzarote y trabajamos para dar servicios al sector turístico que sostiene nuestra economía, pero tenemos que ser consecuentes con la situación que sufre la isla y muchos pueblos del municipio, donde los cortes de agua no cesan y son constantes”, señaló.
El alcalde añadió que “este es un cierre temporal, pero nuestro objetivo principal es reducir el impacto del consumo del agua, evitar el derroche y proteger los recursos naturales. Lo que no se puede sostener en el tiempo es la situación de emergencia hídrica en Lanzarote y La Graciosa, con los cortes continuos del suministro a la ciudadanía”.
El concejal de Playas, Christopher Notario, aclaró que el cierre de las duchas y el mantenimiento de los lavapiés permitirá seguir ofreciendo un servicio a los usuarios de las playas, reduciendo al mismo tiempo el consumo de agua.
“El cierre de las duchas y el mantenimiento de los lavapiés garantiza un servicio a todos los usuarios de las playas pero reduce, de forma drástica, el consumo de miles de litros de agua que se desperdicia en las duchas”, afirmó.
Notario apeló además a un uso responsable de las playas y de los recursos hídricos.
“Debemos apostar por un uso de la playa responsable y respetuoso con los demás usuarios y con el medio que nos rodea. Podemos recapacitar sobre el consumo exagerado de agua y seguir disfrutando de las playas siendo conscientes de que los recursos son limitados”, concluyó.


