El candidato de Nueva Canarias-Bloque Canarista al Cabildo de Lanzarote advierte en Radio Faycán del riesgo de perder el modelo geriátrico del centro y defiende una moratoria turística para “recuperar Lanzarote”
El candidato de Nueva Canarias-Bloque Canarista a la Presidencia del Cabildo de Lanzarote, Yoné Caraballo, ha mostrado en una entrevista en Radio Faycán Lanzarote su preocupación por el futuro del Hospital Insular, advirtiendo de que, a su juicio, existe el riesgo real de que el centro deje de funcionar como hospital geriátrico y termine convertido en una residencia.
Caraballo fue especialmente contundente al referirse a los planes del Gobierno de Canarias para trasladar la actividad al Hospital Doctor José Molina Orosa. «No queremos que el Hospital Insular se convierta en una residencia, porque no es lo mismo», afirmó, defendiendo que el actual centro cuenta con un modelo asistencial especializado en geriatría que, según sostiene, no puede reproducirse simplemente trasladando camas a otra planta hospitalaria.
El también diputado regional explicó que el Hospital Insular es, a su juicio, “una joya” asistencial de Lanzarote y un referente en el cuidado de las personas mayores frágiles, con servicios médicos, consultas externas, hospital de día, pruebas diagnósticas y atención específica a pacientes geriátricos.
En este sentido, alertó de que el traslado puede romper la calidad del modelo actual. Como ejemplo, señaló que hoy un paciente mayor puede acudir a consulta, realizarse una radiografía o una analítica en el mismo centro y recibir una valoración directa del geriatra, mientras que en el nuevo esquema, según advirtió, podría acabar derivado a Urgencias, con más esperas y pérdida de continuidad asistencial.
«El modelo asistencial se mide también por la calidad del tiempo que tú le dedicas al paciente», señaló Caraballo, insistiendo en que el problema no es únicamente dónde se ubican las camas, sino cómo se garantiza el cuidado especializado.
El candidato de Nueva Canarias-Bloque Canarista acusó al Gobierno de Canarias de no hablar con claridad sobre el futuro del edificio del Hospital Insular. Aseguró que los trabajadores y las familias necesitan garantías por escrito, partidas presupuestarias y un compromiso público de reforma y retorno.
«Lo que hace falta es que la Consejería salga y diga claramente que se va a reformar el Hospital Insular, que se van a poner partidas en los presupuestos y que, cuando terminen las obras, los trabajadores y usuarios volverán», defendió.
Caraballo también sostuvo que el informe técnico de 2019 reconoce problemas estructurales propios de la antigüedad del edificio, pero, según su interpretación, no plantea una situación de derrumbe inminente ni obliga a medidas urgentes de desalojo. Por ello, cuestionó que no existan partidas claras para acometer la reforma.
Durante la entrevista, fue más allá y aseguró que sospecha que el futuro del inmueble ya estaría decidido. «Yo estoy seguro de que ahí se va a hacer una residencia», afirmó, añadiendo que, si llega al Cabildo en 2027, hará “toda la presión del mundo” para impedirlo y defender que el Hospital Insular siga siendo un hospital geriátrico.
El candidato vinculó esta posición con la reciente movilización ciudadana en defensa del centro, que calificó como una de las manifestaciones más importantes vividas en Lanzarote. «Fue muy emotivo, como una especie de abrazo humano hacia el Hospital Insular», señaló, defendiendo que la ciudadanía ha enviado un mensaje claro a las instituciones.
“Recuperar Lanzarote” y frenar el crecimiento turístico
Más allá del Hospital Insular, Caraballo centró buena parte de la entrevista en la necesidad de “recuperar Lanzarote”. Utilizó un símil sanitario para describir la situación de la isla, afirmando que Canarias y Lanzarote muestran síntomas de saturación que, si no se corrigen, pueden derivar en un colapso de los servicios públicos.
El candidato defendió una moratoria de nuevas camas turísticas y sostuvo que Lanzarote debe “coger resuello” antes de seguir creciendo. «No va a pasar nada porque estemos diez o quince años sin construir una cama turística, renovando las que están», afirmó.
Caraballo aseguró que con unos cuatro millones de turistas anuales la isla puede mantener actividad económica y empleo, pero advirtió de que seguir construyendo hoteles genera más presión sobre la vivienda, el agua, la movilidad, la sanidad, la educación y la convivencia.
«Que tengamos gente trabajando en hoteles y viviendo en autocaravanas no tiene ningún sentido. ¿Dónde está la riqueza ahí?», cuestionó, defendiendo que el actual modelo no está garantizando calidad de vida para muchos trabajadores.
Vivienda, juventud y servicios públicos
El candidato de Nueva Canarias-Bloque Canarista situó la vivienda como uno de los grandes problemas estructurales de Lanzarote, especialmente para los jóvenes. A su juicio, el crecimiento poblacional y turístico ha tensionado el mercado residencial y dificulta que nuevas generaciones puedan desarrollar su proyecto de vida en la isla.
Caraballo insistió en que su candidatura al Cabildo nace con la intención de defender a la mayoría social: trabajadores, jóvenes sin vivienda, familias que dependen de la sanidad pública, estudiantes que deben salir fuera y personas afectadas por la falta de servicios públicos suficientes.
«Yo voy a estar más para la gente del pueblo que lo está pasando mal que para cuatro o cinco poderosos de la isla», afirmó, señalando que sus políticas pueden resultar incómodas para determinados sectores, pero beneficiosas para la mayoría.
Sobre su candidatura a la Presidencia del Cabildo de Lanzarote, Caraballo aseguró haber recibido numerosos mensajes de apoyo, aunque también reconoció que su anuncio ha generado nerviosismo en determinados ámbitos políticos.
El diputado defendió que Nueva Canarias-Bloque Canarista acudirá a las elecciones con el objetivo de obtener la máxima representación posible y cambiar el rumbo de la isla. «Voy a intentar sacar cuantos más consejeros y consejeras mejor para cambiar el rumbo de esta isla», afirmó.
En materia de pactos, Caraballo dejó claro que la única línea roja de su formación es VOX, partido con el que descartó cualquier tipo de acuerdo. Respecto al resto de fuerzas, aseguró que cualquier pacto dependerá de compromisos concretos en favor de la mayoría social y del futuro de Lanzarote.
La entrevista también abordó su estilo parlamentario, marcado por un lenguaje directo y un fuerte acento canario. Caraballo defendió que hablar como habla la gente de la calle forma parte de su manera de entender la representación política.
«Yo no entiendo la política de otra manera», afirmó, defendiendo que el Parlamento de Canarias debe ser un espacio donde se escuche también la forma natural de expresarse de la ciudadanía.
El candidato reivindicó el acento, los canarismos y la identidad propia como elementos que no deben ocultarse en las instituciones. «Tenemos que estar orgullosos de cómo hablamos», sostuvo.
Caraballo cerró la entrevista insistiendo en la necesidad de actuar antes de que Lanzarote pierda definitivamente calidad de vida. Aseguró que la isla necesita frenar, reorganizarse y reforzar sus servicios públicos para garantizar futuro a las nuevas generaciones.
«La isla nos está pidiendo a gritos un respiro», afirmó, vinculando su candidatura al propósito de recuperar una Lanzarote en la que los jóvenes puedan trabajar, vivir, formar una familia y desarrollar su vida sin verse obligados a marcharse.
El dirigente canarista aseguró que no tiene “necesidad política”, pero sí voluntad de cambiar las cosas desde las instituciones. «Hay gente comprometida que verdaderamente tiene ganas de cambiar las cosas», concluyó.


