La institución insular abrirá una ronda de reuniones con los siete ayuntamientos para incorporar sus propuestas antes de trasladar el documento al Gobierno de Canarias
El Cabildo de Lanzarote y La Graciosa ha elaborado una nueva propuesta insular sobre las Zonas de Aceleración para Renovables, ZAR, en la que reduce de forma significativa la superficie inicialmente planteada.
Según la información publicada, el documento rebaja las zonas previstas de las 3.163 hectáreas recogidas en el primer borrador a menos de 200 hectáreas.
Esta cifra representa aproximadamente el 0,25% del territorio insular.
La institución insular abrirá ahora una ronda de reuniones con los siete ayuntamientos de Lanzarote para incorporar sus propuestas antes de remitir el documento definitivo al Gobierno de Canarias.
La nueva propuesta concentra las futuras instalaciones renovables en cubiertas de edificios públicos, aparcamientos, infraestructuras y terrenos ya degradados.
El planteamiento también contempla un parque fotovoltaico en el entorno del centro penitenciario de Tahíche.
La producción energética de esa instalación se destinaría de forma prioritaria al ciclo integral del agua, uno de los servicios esenciales de la isla.
El Cabildo asegura que esta nueva fase llega tras un proceso de trabajo técnico desarrollado durante las últimas semanas.
En ese proceso han participado colegios profesionales, la Cámara de Comercio y distintas áreas de la Corporación vinculadas a planificación territorial, medio ambiente, energía, agua, patrimonio, Geoparque y Reserva de la Biosfera.
La propuesta se enmarca en la etapa abierta después de que el Ejecutivo autonómico retirara la cartografía inicial de las ZAR.
A partir de ahí, el Cabildo ha trabajado en una redefinición del modelo basada en la protección territorial, la reducción de ocupación de suelo y la prioridad de espacios ya transformados.
El presidente del Cabildo de Lanzarote y La Graciosa, Oswaldo Betancort, defendió que la institución da un nuevo paso en un proceso que, según afirmó, comenzó “defendiendo el territorio”.
“Ya contamos con una propuesta técnica elaborada por el Cabildo y ahora queremos que los ayuntamientos participen en su definición antes de trasladarla al Gobierno de Canarias”, señaló Betancort.
El presidente insular sostuvo que el objetivo es que la transición energética se haga desde el consenso, con planificación y respetando la singularidad de Lanzarote.
Betancort añadió que la isla defiende una transición energética con criterios propios, concentrando las instalaciones donde generen el menor impacto posible.
El Cabildo plantea que esa transformación energética revierta en beneficio directo de la ciudadanía.
Por su parte, el consejero de Energía, Miguel Ángel Jiménez, explicó que la propuesta prioriza terrenos públicos y espacios ya transformados.
Jiménez defendió que se busca desarrollar una energía renovable pública, ordenada y con retorno social.
“El primer proyecto estará vinculado al ciclo integral del agua, permitiendo avanzar hacia una mayor autosuficiencia energética en un servicio esencial para la isla”, indicó.
Con la ronda de reuniones con los ayuntamientos, el Cabildo pretende culminar el proceso de consenso iniciado hace meses.
La finalidad es configurar una propuesta de isla que compatibilice la transición energética con la protección del paisaje, el territorio y los sectores estratégicos de Lanzarote y La Graciosa.


