La actuación cuenta con una inversión de 100.910 euros y permitirá recuperar unos 730 metros de canalización para captar y conducir aguas de lluvia
El Consejo Insular de Aguas de Lanzarote ha iniciado las obras de limpieza, acondicionamiento y recuperación de los canales de borde de las Maretas de Montaña Blanca, en el municipio de Tías. Se trata de una singular infraestructura hidráulica construida a mediados del siglo pasado para aprovechar y almacenar las aguas procedentes de las lluvias.
La actuación cuenta con un presupuesto de adjudicación de 100.910,08 euros, financiado íntegramente con fondos propios del Consejo Insular de Aguas de Lanzarote. Los trabajos han sido adjudicados a la empresa Transportes y Excavaciones Sccatmeca S.L. y cuentan con un plazo previsto de ejecución de un mes y tres semanas.
El presidente del Cabildo y del Consejo Insular de Aguas, Oswaldo Betancort, destacó que con esta intervención se recupera “una parte trascendental de la historia del agua en Lanzarote”: “Lanzarote aprendió durante siglos a aprovechar cada gota de agua, y las Maretas de Montaña Blanca son uno de los mejores ejemplos de esa cultura del agua que forma parte de nuestra identidad”, señaló.
Betancort añadió que la actuación también responde a los objetivos de la declaración de la emergencia hídrica. “Tenemos la obligación de conservar este patrimonio, pero también de hacerlo útil y evitar que el abandono de estas infraestructuras termine provocando problemas de erosión y escorrentías”, afirmó.
Recuperación de 730 metros de canalización
Los trabajos permitirán recuperar aproximadamente 730 metros de canalización excavada en la montaña. Los canales cuentan con una sección interior de unos 60 centímetros de anchura y algo más de un metro de altura. Debido a las características del terreno y con el objetivo de preservar el entorno, prácticamente todas las labores se realizarán de forma manual y con pequeñas herramientas.
La intervención incluye la adecuación del camino de acceso, la retirada de los aterramientos acumulados en los canales y la reparación de roturas puntuales en sus paredes exteriores. También se recuperará el acabado superficial y la impermeabilización. Además, se llevará a cabo la limpieza de las arquetas desarenadoras, el barrido de la solera del canal interior, la reposición del cartel de seguridad de las instalaciones hidráulicas y el repintado de la caseta de control.
El consejero de Aguas del Cabildo, Domingo Cejas, explicó que la prioridad es conseguir que los canales exteriores vuelvan a cumplir la función para la que fueron construidos. “Durante años se han ido acumulando barro, piedras, maleza y otros materiales hasta llegar a obstruirlos prácticamente por completo, de manera que las aguas de lluvia bajan actualmente por la ladera sin una canalización adecuada”, indicó.
Una obra singular de la cultura del agua de Lanzarote
Las Maretas de Montaña Blanca fueron construidas a mediados del siglo XX en las laderas de la montaña del mismo nombre, en el municipio de Tías. El sistema fue diseñado para captar las aguas de lluvia mediante una red de canales excavados en la montaña. Posteriormente, el agua pasaba por sistemas de decantación y desarenado hasta llegar a dos grandes depósitos construidos en el interior de Montaña Blanca.
Cada depósito tiene aproximadamente 54 metros de longitud, 7 metros de altura y 5 metros de anchura. La infraestructura constituye uno de los ejemplos más singulares de las soluciones desarrolladas históricamente en Lanzarote para hacer frente a la escasez de agua.
La instalación fue concebida inicialmente para contribuir al abastecimiento de Arrecife, aunque durante su funcionamiento el agua almacenada llegó a ser conducida únicamente hasta Tías. La llegada y generalización de los sistemas de desalación provocó progresivamente su abandono y, con ello, un importante deterioro.
Por su singularidad, el Consejo Insular de Aguas ya acometió en 2022 una primera fase de recuperación. En aquella intervención se realizaron trabajos de limpieza, restauración e impermeabilización de los depósitos y del canal interior situado entre las dos arquetas desarenadoras. También se protegieron los accesos a los depósitos.
La nueva intervención da continuidad a aquella primera actuación y se centra ahora fundamentalmente en la recuperación de los canales exteriores.
El objetivo es completar la recuperación y conservación de una infraestructura que constituye un testimonio excepcional de la historia del aprovechamiento del agua en Lanzarote.


