El Instituto Geográfico Nacional localizó 611 seísmos en el entorno de Las Cañadas del Teide y señala que desde febrero la actividad sísmica se mantiene por encima de lo habitual
Tenerife registró durante el mes de julio un total de 641 terremotos en el interior de la isla, una cifra que se aproxima a los 740 seísmos localizados durante todo 2025, según los datos del Instituto Geográfico Nacional, IGN.
La mayor parte de la actividad se concentró en el entorno de Las Cañadas del Teide, donde el IGN localizó 611 terremotos en solo un mes.
Además, entre los días 22 y 24 de julio se detectó un intenso enjambre de pequeños seísmos en esta zona.
El incremento de registros se explica por dos factores principales: la mejora de la capacidad de la red sísmica para localizar terremotos de muy baja magnitud y el hecho de que algunos eventos de los últimos enjambres hayan tenido una magnitud ligeramente superior a la de meses anteriores.
“Parece que son muchos más de los que se producen habitualmente, pero esa cifra se debe a que hemos podido localizar algunos seísmos más de los enjambres”, explicó Itahiza Domínguez, director del IGN en Canarias.
Según Domínguez, durante los grandes enjambres de febrero se detectaron miles de eventos de muy baja magnitud, aunque muchos eran demasiado pequeños para poder determinar su localización individual.
En julio ocurrió algo parecido, aunque algunos de esos eventos superaron el umbral necesario para incorporarse al catálogo sísmico.
“Estamos detectando terremotos tan pequeños, tan pequeños, que son de magnitud cero con algo”, resumió el responsable del IGN en Canarias.
Los seísmos localizados en julio en el interior de Tenerife tuvieron, en general, magnitudes muy bajas, entre 0,2 y 1,9 mbLg, con una profundidad máxima de 25 kilómetros.
Un enjambre con más de 380 terremotos localizados
La actividad se intensificó a partir del 22 de julio al suroeste de Las Cañadas del Teide.
La mayoría de los eventos se concentró entre los días 23 y 24, cuando el IGN localizó más de 380 terremotos en esa zona.
Este episodio forma parte de una secuencia que se mantiene desde febrero y que ha registrado distintos picos de actividad.
En junio, por ejemplo, el IGN localizó 365 terremotos en Las Cañadas del Teide, dentro de un total de 393 seísmos en el interior de Tenerife.
A partir del 18 de junio se detectó otro aumento, con terremotos volcano-tectónicos, eventos de baja frecuencia y eventos híbridos.
La zona donde se concentran estos fenómenos no es nueva para los científicos.
El sector occidental de Las Cañadas del Teide, especialmente el área situada al suroeste de Pico Viejo, ya ha sido escenario de episodios similares en 2016, 2019, 2022, 2024 y 2025, además de los registrados este año.
Más actividad desde febrero
Los datos muestran un cambio significativo en la actividad sísmica localizada en Tenerife.
En todo 2025, el IGN registró 740 terremotos en el interior de la isla.
En cambio, entre enero y julio de 2026 ya se han contabilizado 1.725 seísmos localizados.
No obstante, Itahiza Domínguez advierte de que la comparación debe hacerse con cautela, ya que los catálogos no son completamente homogéneos.
Un terremoto que hace unos meses podía quedar registrado dentro de un enjambre sin localización individual puede aparecer ahora como un seísmo independiente gracias a la mejora de la capacidad de detección y localización.
Aun así, el IGN considera significativo el comportamiento de fondo.
“No es que hayamos tenido un pulso en febrero y un pulso ahora en julio”, explicó Domínguez.
El sismólogo apuntó que “la actividad sísmica media de la isla desde febrero se ha mantenido por encima de la que había antes de este periodo anómalo”.
Los datos mensuales reflejan esta evolución.
Tras los 88 terremotos de enero, el catálogo pasó a 93 en febrero, 223 en marzo, 177 en abril, 110 en mayo, 393 en junio y 641 en julio.
Pendientes de la evolución
El episodio de julio se interpreta dentro de una secuencia más amplia de actividad sismovolcánica que comenzó en febrero.
Durante los últimos meses se han observado diferentes pulsos de eventos de baja frecuencia e híbridos, especialmente en el entorno de Pico Viejo y el oeste de Las Cañadas.
Domínguez pide perspectiva para interpretar el incremento y señala que en las últimas semanas la actividad ha sido baja.
No obstante, considera necesario esperar para determinar si se trata de un descenso sostenido o si la actividad media continuará por encima de los niveles previos.
“Hay que analizarlo desde una óptica más alejada”, señaló el director del IGN en Canarias.
El IGN mantiene el seguimiento de una actividad sísmica que, aunque compuesta en su mayoría por terremotos de muy baja magnitud, se sitúa desde febrero por encima de los valores habituales en Tenerife.


