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Yoné Caraballo defiende una moratoria turística para evitar que Lanzarote alcance los 200.000 residentes

El candidato de NC-BC a la Presidencia del Cabildo plantea “decrecer” para frenar la presión sobre la vivienda, el agua, el territorio y los espacios naturales

El candidato de Nueva Canarias-Bloque Canarista, NC-BC, a la Presidencia del Cabildo de Lanzarote, Yoné Caraballo, ha defendido la necesidad de aplicar una moratoria turística y abrir un debate sobre el decrecimiento para evitar que la isla continúe creciendo por encima de sus límites territoriales y ecológicos.

Caraballo advierte de que Lanzarote debe decidir “qué Lanzarote queremos dejar a las próximas generaciones” y reclama un cambio de rumbo para que el actual modelo turístico no conduzca a una isla de 200.000 residentes.

Según los datos expuestos por NC-BC, Lanzarote ha pasado de 96.310 habitantes en el año 2000 a 166.878 en 2025, lo que supone más de 70.000 residentes adicionales en apenas 25 años.

Solo durante 2024, la población aumentó en 3.648 personas, un 2,2%, el mayor crecimiento relativo de Canarias.

No podemos asumir como normal que cada año miles de personas se incorporen a una isla limitada territorialmente mientras seguimos ampliando la oferta turística y carecemos de lo más básico, seguridad habitacional”, señala Caraballo.

El candidato advierte de que, si se mantiene este ritmo, “los 200.000 habitantes dejarán de ser una advertencia y se convertirán en una realidad más pronto que tarde”.

Críticas al crecimiento turístico sin límites

El actual diputado lanzaroteño sostiene que la isla no puede seguir “confundiendo crecimiento económico con crecimiento ilimitado de población, camas turísticas, consumo de territorio y presión sobre los recursos naturales”.

A su juicio, Lanzarote está alcanzando límites visibles en ámbitos como la vivienda, el agua, las carreteras, los residuos, la energía, el territorio y la capacidad de sus espacios naturales.

Caraballo también dirige sus críticas a Coalición Canaria y al Partido Popular, formaciones a las que acusa de defender una isla cada vez más poblada por entender que más población implica más mano de obra, más consumo y más negocio para el sector turístico.

Nosotros defendemos exactamente lo contrario, que la economía esté al servicio de la isla y de quienes viven en ella, y no la isla al servicio del sector turístico sin tino”, afirma.

Para el dirigente de NC-BC, la cuestión principal no es cuántas personas puede soportar físicamente Lanzarote, sino cuántas puede acoger garantizando una vida digna, acceso a la vivienda, servicios públicos de calidad y conservación de sus recursos naturales.

“Necesitamos decrecer para poder vivir mejor”

Caraballo defiende que Lanzarote debe incorporar al debate político la idea de decrecer.

Decrecer significa dejar de crecer allí donde el crecimiento destruye las condiciones que hacen habitable la isla”, explica.

Según el candidato, decrecer implica consumir menos territorio, depender menos de combustibles fósiles, reducir la presión turística, proteger el agua y garantizar que la riqueza generada permanezca en Lanzarote.

En su opinión, no es posible afrontar la crisis de vivienda, la emergencia climática y la saturación territorial manteniendo intacta la lógica de crecimiento turístico sin límites.

Si cada año necesitamos más camas, más trabajadores, más viviendas, más coches, más carreteras, más agua y más energía para sostener el turismo, tenemos que preguntarnos dónde termina ese modelo. Y la respuesta es evidente: en el desastre ecológico, territorial y social”, señala.

Una moratoria turística como prioridad política

Para Yoné Caraballo, la moratoria turística debe convertirse en una prioridad política del próximo mandato.

El candidato plantea detener la creación de nuevas plazas alojativas y revisar las previsiones de crecimiento turístico para adecuarlas a la capacidad territorial y ecológica de Lanzarote.

Una moratoria no es estar contra el turismo. Es estar contra el crecimiento turístico sin límites”, afirma.

Caraballo sostiene que Lanzarote puede seguir siendo un destino turístico de primer nivel sin necesidad de continuar construyendo indefinidamente nuevas camas.

Además, reclama que cualquier decisión sobre el futuro turístico de la isla tenga en cuenta indicadores objetivos de capacidad de carga territorial, disponibilidad de agua, consumo energético, generación de residuos, movilidad, presión sobre los espacios naturales y acceso de la población residente a la vivienda.

NC-BC plantea así un cambio de modelo para que la economía turística no siga condicionando el crecimiento poblacional, el consumo de recursos y la presión sobre el territorio de Lanzarote.

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