
El equipo lanzaroteño, que suma cinco victorias consecutivas, visita el Antonio Domínguez
El Unión Sur Yaiza afronta este domingo uno de los partidos más importantes de la
temporada, ya que se enfrenta al CD Marino, un rival complicado siempre en su feudo de
césped natural. El conjunto entrenado por Maxi Barrera llega al choque en un excelente
estado de forma, tras encadenar cinco victorias seguidas que le han situado en la segunda
posición de la tabla, a solo dos puntos del líder, el CD Tenerife “B”.
El cuadro sureño ha demostrado ser uno de los equipos más sólidos y regulares de la
categoría, con una defensa que solo ha encajado 13 goles en 22 partidos y un ataque que ha
anotado 41, siendo el tercero más goleador del grupo. La semana pasada, el equipo
lanzaroteño se impuso con contundencia al Santa Úrsula por 4 a 0. Para el partido de este domingo, Maxi Barrera podrá contar con todos sus efectivos, a
excepción de Roy, mientras que el resto de jugadores que fueron ausencias de última hora la
semana pasada ya están recuperados y a disposición del técnico.
El CD Marino afronta el partido con la necesidad de sumar puntos para no acercarse a la
zona de descenso. El equipo tinerfeño, que ocupa la décima posición con 25 puntos, viene
de perder por la mínima en el campo del Tamaraceite, un resultado que cortó su racha de
cinco partidos sin perder.
El partido se disputará en el campo de fútbol Antonio Domínguez, en el municipio de
Arona, el domingo 3 de marzo a las 12:30 horas. El árbitro encargado de dirigir el encuentro
será Victor Álvarez Gómez. Será la novena vez que ambos equipos se enfrenten en este
escenario, con un balance favorable al CD Marino, que ha ganado cuatro veces, por tres del
Unión Sur Yaiza y un empate. En los ocho partidos anteriores, el CD Marino marcó 10
goles, mientras que el Unión Sur Yaiza hizo 9.
El partido se presenta como una oportunidad para que el Unión Sur Yaiza siga con su racha
triunfal y se mantenga en la pelea por el liderato, mientras que el CD Marino buscará dar la
sorpresa y recuperar sensaciones tras su última derrota.


