La ciudad conectó sus once barrios con la gran hoguera de El Reducto a través de la iniciativa “La llama de San Juan se enciende en Arrecife”, desarrollada dentro del proyecto Más que Barrios
Arrecife vivió anoche una de las celebraciones de San Juan más especiales y emotivas de los últimos años, de la mano de la Concejalía de Fiestas, que dirige el teniente de alcalde Echedey Eugenio.
La noche convirtió el fuego en símbolo de unión, conectando a los once barrios de la ciudad con la gran hoguera de la Playa de El Reducto a través del proyecto “La llama de San Juan se enciende en Arrecife”, desarrollado en el marco de Más que Barrios.
Miles de vecinos y visitantes participaron en una jornada que combinó tradición, cultura popular, gastronomía, música y participación ciudadana para dar la bienvenida al verano y recuperar el espíritu de las antiguas noches de San Juan en la capital lanzaroteña.
La Playa de El Reducto se convirtió en el corazón de la celebración con el tradicional asadero de piñas y sardinas, actuaciones musicales, actividades familiares y un ambiente festivo que reunió a personas de todas las edades.
La jornada permitió recuperar una de las noches más simbólicas del calendario arrecifeño, vinculada durante décadas a la identidad popular de la ciudad.
El verdadero protagonismo de esta edición estuvo en los barrios.
Por primera vez, once hogueras repartidas por distintos puntos de Arrecife formaron parte de un relato común a través de una propuesta que buscaba recuperar una costumbre profundamente arraigada en la capital: recorrer las hogueras de barrio durante la noche de San Juan, saludar a vecinos, compartir experiencias y fortalecer los lazos comunitarios.
La ceremonia comenzó con la entrega simbólica de los quinqués a los guardianes de la llama de cada barrio.
Posteriormente, las once hogueras fueron encendidas de manera simultánea, dando inicio a una ruta simbólica del fuego que culminó en El Reducto, donde todas las llamas confluyeron para encender la gran hoguera de la ciudad.
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con el desembarco de las flores para la elaboración del tradicional Agua de San Juan.
La llamada del bucio precedió al encendido de la hoguera común, en un instante cargado de simbolismo en el que vecinos y visitantes compartieron el deseo de mantener vivas las tradiciones que forman parte de la memoria colectiva de Arrecife.
Además, la Concejalía de Fiestas habilitó un servicio especial de guaguas que permitió recorrer las distintas hogueras de los barrios y finalizar el recorrido en El Reducto, recuperando una tradición que muchas familias recuerdan con especial cariño.
El teniente de alcalde y concejal de Fiestas, Echedey Eugenio, señaló que esta celebración representa mucho más que una fiesta popular.
“Esta noche ha supuesto el arranque de una nueva etapa dentro del proyecto Más que Barrios, una iniciativa que busca poner en valor la vida de nuestros barrios, recuperar el Arrecife de antaño y fortalecer los vínculos entre vecinos. Queremos volver a esa ciudad en la que la gente se conocía, compartía espacios y hacía comunidad”.
Eugenio subrayó además que esta edición de la Noche de San Juan ha sido una oportunidad para reencontrarse con las raíces de Arrecife.
“Hemos querido recuperar tradiciones que forman parte de nuestra identidad, desde las hogueras de barrio hasta la costumbre de recorrerlas en familia. Muchos recordamos aquellas noches en las que se salía de un barrio a otro para ver las hogueras y compartir con amigos y vecinos. Anoche volvimos a vivir ese espíritu y demostramos que nuestros barrios siguen siendo el alma de Arrecife”.
El concejal agradeció especialmente la implicación de los colectivos vecinales, asociaciones, voluntarios, entidades colaboradoras y ciudadanos que hicieron posible el desarrollo de la iniciativa.
“Nada de esto tendría sentido sin la participación de la gente. La respuesta de los barrios ha sido extraordinaria y demuestra que existe un enorme deseo de recuperar espacios de convivencia y tradiciones. Cuando se encienden las hogueras de nuestros barrios, también se encienden la memoria y el sentimiento de pertenencia”.
La celebración de San Juan en Arrecife recuperó así una dimensión profundamente comunitaria, conectando barrios, tradición y memoria colectiva en una noche marcada por la participación ciudadana y el espíritu festivo.


