Las movilizaciones contra la gestión de la situación derivaron en incidentes en zonas ocupadas por migrantes, cargas policiales y doce detenidos tras una agresión a militares
Ceuta ha vivido en las últimas horas uno de los episodios de mayor tensión desde la llegada masiva de personas migrantes registrada a finales de julio.
La protesta ciudadana, iniciada con concentraciones contra la gestión de la crisis migratoria, terminó derivando en enfrentamientos, destrozos e incendios en asentamientos improvisados.
Durante la tarde del jueves, varios manifestantes accedieron a zonas ocupadas por migrantes en las playas de Benítez y El Trampolín.
Según la información publicada, en esos puntos fueron destrozadas pertenencias y se incendiaron dos estructuras de paja.
Además, centenares de personas bloquearon durante horas el acceso de un vehículo de Cruz Roja que transportaba alimentos, lo que obligó a la intervención policial para contener la situación.
Cuatro militares heridos y doce detenidos
La tensión se prolongó durante la noche en distintos puntos de la ciudad.
En la zona de Benzú, un grupo de entre 30 y 40 migrantes habría rodeado un vehículo en el que viajaban cuatro militares y comenzó a lanzar piedras de gran tamaño.
Los cuatro militares resultaron heridos.
Posteriormente, la Policía Nacional y la Guardia Civil detuvieron a doce personas en relación con estos hechos.
Una crisis que sigue condicionando la ciudad
El trasfondo de estos incidentes es la crisis migratoria que afecta a Ceuta desde la entrada masiva registrada los días 30 y 31 de julio.
Según el Gobierno, se produjeron entonces 72.000 entradas, aunque otras fuentes y declaraciones políticas han elevado esa estimación hasta unas 80.000 personas.
De acuerdo con la información difundida, miles de personas ya habrían abandonado la ciudad, aunque todavía permanecen varios miles en Ceuta.
La situación continúa generando preocupación entre parte de la población ceutí, que reclama al Gobierno central medidas urgentes para descongestionar la ciudad y recuperar la normalidad.
Llamamientos a la calma
Las protestas han dirigido buena parte de su malestar contra la gestión del Ejecutivo de Pedro Sánchez.
La respuesta institucional pasa por reclamar calma y rechazar la violencia, mientras las fuerzas de seguridad tratan de contener los incidentes y evitar una escalada mayor.
Los acontecimientos de las últimas horas reflejan una fase de máxima tensión social en torno a la crisis migratoria que vive Ceuta.
La ciudad afronta una situación especialmente delicada, con protestas vecinales, incidentes violentos, asentamientos afectados, militares heridos y una presión creciente sobre las administraciones para dar respuesta a la crisis.


