El sindicato sostiene que empresa y Cabildo esperaron hasta el inicio de la huelga para abordar el conflicto y denuncia que siguen sin resolverse las principales reivindicaciones laborales
CCOO ha endurecido este jueves sus críticas a Urbaser y al Cabildo de Lanzarote por la gestión del conflicto laboral abierto en el servicio de recogida selectiva de residuos de la isla. La organización sindical sostiene que, pese a que la convocatoria de huelga fue comunicada con más de diez días de antelación, tanto la empresa adjudicataria como la institución insular esperaron hasta el inicio de los paros para intensificar los contactos con la representación de los trabajadores, sin que hasta el momento se haya alcanzado un acuerdo que permita desbloquear la situación.
La Unión Insular de CCOO de Lanzarote y la representación legal de la plantilla consideran que las reuniones celebradas durante los últimos días se han centrado principalmente en la negociación del convenio colectivo, pero sin avances sustanciales sobre los asuntos que motivaron la convocatoria. El sindicato afirma que uno de los principales puntos de fricción continúa siendo el mantenimiento de la distribución de la jornada laboral de lunes a viernes, una condición que la parte social quiere conservar y sobre la que asegura haber presentado ya más de cuatro propuestas sin recibir una alternativa que permita acercar posiciones.
La huelga, de carácter indefinido, afecta al servicio de recogida selectiva gestionado por Urbaser y responde, según CCOO, a un conflicto que va más allá de la organización semanal del trabajo. La organización incluye entre sus reivindicaciones cuestiones relacionadas con los períodos de descanso, la prevención de riesgos laborales, determinadas compensaciones económicas y la aplicación del convenio colectivo, además de otros aspectos que asegura haber venido denunciando durante los últimos meses.
El 80% de servicios mínimos centra el enfrentamiento
Uno de los puntos que mayor tensión ha generado es la fijación de unos servicios mínimos del 80%, porcentaje que CCOO atribuye al Cabildo de Lanzarote y que considera “abusivo y desproporcionado”. El sindicato sostiene que mantener una parte tan elevada de la actividad reduce de forma significativa la capacidad de presión de la plantilla y puede limitar, a su juicio, el ejercicio efectivo del derecho fundamental de huelga.
CCOO compara esta cifra con servicios similares de otras comunidades autónomas, donde asegura que los mínimos suelen situarse entre el 35% y el 40%, alcanzando en determinados casos el 50%. La organización cuestiona especialmente que, según su versión, se pretenda mantener la recogida selectiva prácticamente con la misma frecuencia que en condiciones ordinarias, algo que considera incompatible con el efecto propio de una huelga.
La fijación de servicios mínimos en actividades consideradas esenciales debe responder a criterios de necesidad y proporcionalidad y buscar un equilibrio entre la continuidad de servicios básicos y el derecho de los trabajadores a secundar una huelga. CCOO sostiene que ese equilibrio no se estaría respetando en este caso, aunque por ahora no consta una resolución judicial que haya declarado contrarios a derecho los mínimos establecidos en Lanzarote.
El sindicato estudia posibles acciones legales
La organización asegura haber trasladado ya a los organismos competentes las irregularidades que considera que se han producido durante el conflicto y señala que sus servicios jurídicos están analizando las actuaciones tanto de Urbaser como del propio Cabildo. El objetivo, según explica, es determinar si las decisiones adoptadas durante la huelga podrían haber vulnerado derechos fundamentales, especialmente en lo relativo al artículo 28.2 de la Constitución, que reconoce el derecho de huelga.
CCOO critica además el papel desempeñado por la institución insular y sostiene que el Cabildo, como administración titular del servicio, debería compatibilizar la garantía de la recogida selectiva con la protección de los derechos laborales de la plantilla. El sindicato llega a acusar a la Corporación de actuar como “juez y parte”, expresión que forma parte de su valoración del conflicto y que el comunicado vincula directamente a la intervención del Cabildo en la determinación de los servicios mínimos.
Una negociación todavía sin salida
La organización sindical insiste en que continúa dispuesta a negociar y afirma que la salida al conflicto debe alcanzarse mediante acuerdos que den respuesta tanto a las necesidades del servicio como a las reivindicaciones laborales. Sin embargo, reclama que los encuentros incorporen propuestas concretas y no se limiten a mantener posiciones que, según su versión, llevan meses sin acercarse.
CCOO considera especialmente relevante que la negociación aborde de forma global los problemas planteados por la plantilla y no únicamente determinados aspectos del convenio colectivo. La representación de los trabajadores mantiene que el conflicto solo podrá desbloquearse si se entra a discutir de manera efectiva el conjunto de las cuestiones que llevaron a convocar la huelga.
Asamblea ante el Cabildo
Como parte de las movilizaciones, CCOO ha convocado para este jueves, 15 de octubre, a las 13:00 horas, una asamblea de trabajadores a las puertas del Cabildo de Lanzarote. La concentración pretende visibilizar el conflicto y trasladar públicamente las reivindicaciones de la plantilla mientras continúan los contactos entre las partes.
El conflicto entra así en una fase marcada por dos frentes paralelos: por un lado, la negociación laboral entre empresa y trabajadores y, por otro, la discusión sobre el alcance de los servicios mínimos establecidos durante la huelga. Mientras no se produzca un acuerdo o una modificación de las condiciones actuales, CCOO mantiene la convocatoria indefinida y anuncia que seguirá recurriendo a las vías sindicales y legales que considere necesarias.


