El diputado de NC-BC advierte de que derivar usuarios del Hospital Insular sin calendario de retorno debilita la capacidad sanitaria pública
El diputado de Lanzarote y La Graciosa y presidente insular de Nueva Canarias-Bloque Canarista, Yoné Caraballo, ha defendido la necesidad de conservar el Edificio de Enfermedades Emergentes anexo al Hospital Universitario Doctor José Molina Orosa como infraestructura estratégica para la sanidad pública de la isla.
Caraballo ha señalado que la reciente llegada a Canarias del crucero MV Honduis con personas afectadas por hantavirus evidencia, a su juicio, la importancia de mantener operativos recursos sanitarios preparados para responder ante posibles crisis epidemiológicas, enfermedades infecciosas o emergencias sanitarias extraordinarias.
“Lanzarote necesita más capacidad sanitaria, no menos”, advierte Caraballo, que rechaza vaciar de contenido el Hospital Insular y el Edificio de Enfermedades Emergentes.
Críticas al traslado de usuarios del Hospital Insular
El representante de NC-BC ha reiterado que considera un error derivar usuarios del Hospital Insular hacia el Edificio de Enfermedades Emergentes sin un calendario claro de retorno.
Según Caraballo, esta decisión podría formar parte de una estrategia de Coalición Canaria para desmantelar progresivamente el Hospital Insular de Lanzarote, trasladando usuarios y servicios sin garantías suficientes.
“El edificio fue concebido precisamente para afrontar situaciones excepcionales tras la experiencia de la Covid-19, y desmontarlo o vaciarlo de contenido sería una irresponsabilidad política y sanitaria”, afirmó.
Reclama garantías para ambos recursos sanitarios
Caraballo sostiene que el problema no se limita a un traslado provisional, sino al uso de una infraestructura creada para contingencias sanitarias como vía para debilitar otra pieza esencial del sistema sanitario público de Lanzarote.
“El problema no es únicamente el traslado provisional de usuarios; el problema es que se está utilizando una infraestructura creada para contingencias sanitarias como excusa para desmantelar otra pieza esencial del sistema público sanitario de Lanzarote”, señaló.
Finalmente, el diputado ha reclamado al Gobierno de Canarias y al Cabildo de Lanzarote que abandonen cualquier maniobra de desmantelamiento encubierto y garanticen tanto la continuidad del Hospital Insular como la conservación íntegra del Edificio de Enfermedades Emergentes.
Para Caraballo, lo ocurrido con el hantavirus debería servir como advertencia sobre la necesidad de reforzar, y no reducir, los recursos sanitarios esenciales en la isla.


